La Chiquita Piconera
La Chiquita Piconera fue una mujer emblemática de la cultura andaluza, especialmente conocida en la provincia de Córdoba. Nació en Buenos Aires, Argentina, hija de una familia cordobesa que emigró al citado país y que volvió a la ciudad de Córdoba cuando ella tenía 7 años. María Teresa López González, La Chiquita Piconera, se convirtió en una figura destacada del canon de belleza en la pintura española, especialmente cordobesa, del periodo modernista.
Siendo menor de edad, fue musa del pintor cordobés Julio Romero de Torres, protagonizando los cuadros de “La Chiquita Piconera” y “La Fuensanta” entre otros. Apareciendo incluso en uno de los cuadros que el pintor dejó sin terminar al fallecer, “La monja”.
Actualmente está enterrada en el cementerio de El Carpio, en el mismo nicho donde reposan los restos de su padre. Este lugar es ahora un punto de referencia para aquellos que desean rendir homenaje a su legado. Además, El Carpio sigue siendo el hogar de familiares que la recuerdan, manteniendo así viva su memoria.
Hoy en día, su tumba en el cementerio del pueblo se ha convertido en un símbolo de su influencia perdurable en la historia y la memoria colectiva de El Carpio.