La Maja Desnuda en El Carpio

El pueblo de El Carpio estuvo ligado a la aristocracia y al poder en España. En este contexto, surge la conexión con Manuel Godoy, quien fue Primer Ministro y favorito del rey Carlos IV y de la reina María Luisa de Parma. Se dice que Godoy tenía una gran colección de arte, entre ellos, las célebres obras de Goya: La Maja Desnuda y La Maja Vestida.

Se rumorea que, para evitar que la Inquisición o los enemigos de Godoy confiscaran o destruyeran la obra, esta pudo haber sido ocultada en algunas de sus propiedades fuera de Madrid. Según algunos relatos locales no confirmados, la pintura pudo haber sido resguardada temporalmente en una casa noble en El Carpio antes de ser devuelta a Madrid, cuando Godoy cayó en desgracia tras la invasión napoleónica en 1808.

Existen teorías que sugieren que el cuadro representa a Pepita Tudó, amante de Manuel Godoy, o incluso a la propia Duquesa de Alba. Lo cierto es que fue un cuadro escandaloso para la época, tanto que la Inquisición lo confiscó en 1815, lo que refuerza la posibilidad de que, antes de su captura, Godoy hubiera tratado de esconderlo.

La relación entre Francisco de Goya y la XIII Duquesa de Alba, María del Pilar Teresa Cayetana de Silva y Álvarez de Toledo, ha sido una de las más enigmáticas y debatidas de la historia del arte y la nobleza española. Se ha especulado mucho sobre si fueron amantes, aunque no hay pruebas concluyentes. Lo que sí es cierto es que Goya tuvo un vínculo cercano con ella y la retrató en varias ocasiones.

Si bien no hay registros oficiales que confirmen que La Maja Desnuda estuvo físicamente en El Carpio, su vínculo con Manuel Godoy, sus posibles propiedades en la zona y las redes de nobleza de la época, alimentan la posibilidad de que la obra pudiera haber pasado, aunque fuera brevemente, por el pueblo. Como muchas historias de la aristocracia y el arte, esta sigue envuelta en misterio.